El destino revoltoso,
Que con nosotros juega,
Que un día me acerca a tu playa,
Y al otro te arranca de mi vida.
El destino impertinente,
Que nos mantiene lejos,
Viviendo en otros brazos,
Lo que todavía nos debemos.
El destino inexorable,
Que nos obliga y encamina,
Por senderos diferentes,
Tan lejanos y dispares.
El destino, incorpóreo,
Que marca nuestras vidas,
Que nos da a probar de la miel,
Que termina siendo veneno.
El destino, cada una de las veces,
Que con su yugo nos fatiga,
Teniendo yo tan claro que mí destino eres tú,
Aunque el destino nos maldiga.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada